Posteado por: sandriic en: 11 mayo 2010
Texto
(Los hombres tienen historia porque se ven obligados a producir su vida y deben, además, producirla de un determinado modo: esta necesidad está impuesta por su organización física, y otro tanto ocurre con su conciencia. Glosa marginal de Marx). Donde existe una relación, existe para mí, pues el animal no se “comporta” ante nada ni, en general, podemos decir que tenga “comportamiento” alguno. Para el animal, sus relaciones con otros no existen como tales relaciones. La conciencia, por tanto, es ya de antemano un producto social, y lo seguirá siendo mientras existan seres humanos. La conciencia es, ante todo, naturalmente, conciencia del mundo inmediato y sensible que nos rodea y conciencia de los nexos de los nexos limitados con otras personas y cosas, fuera del individuo consciente de sí mismo; y es, al mismo tiempo, conciencia de la naturaleza, que al principio se enfrenta al hombre como un poder absolutamente extraño, omnipotente e inexpugnable, ante el que los hombres se comportan de un modo puramente animal y que los amedrenta como al ganado; es, por tanto, una conciencia puramente animal de la naturaleza (religión natural).
En el texto nos habla de el ser del hombre como ser natural y humano y de la conciencia como producto social
CARLOS MARX y FEDERICO ENGELS: LA IDEOLOGÍA ALEMANA
Crítica de la novísima filosofía alemana en las personas de sus representantes Feuerbach, B. Bauer y Stirner y del socialismo alemán en las de sus diferentes profetas
1.Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto habla sobre la conciencia del ser humano, que es producto de la sociedad en la que vive.
Para ello, el texto comienza afirmando que el ser humano, al relacionarse habla de su comportamiento frente a los demás, sin embargo, el animal no se comporta ante nadie pues simplemente se relaciona. Por tanto se concluye que la conciencia, que hace que el ser humano piense en el comportamiento, es un producto social, ya que los animales no tienen conciencia.
2. Explicar el problema de la conciencia y el hombre en Marx y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Para Marx, la conciencia entendida como conjunto de ideas y representaciones es producto social. Lo que piensa el hombre es producto de la sociedad en la que vive, “es el lenguaje de la vida social”.
La ideología, como definición, es un sistema de representaciones (imágenes, ideas, mitos) dotado de una existencia propia y con un papel histórico en el seno de una sociedad determinada.
Marx, en cambio, afirma que la ideología tiene tientes negativos puesto que falsifica la realidad, su objetivo es engañar. Además los contenidos de la ideología ni tienen vida propia ni su propia historia. Esto se demuestra en que la sociedad avanza, se seculariza y por tanto los contenidos de la ideología son creados por los humanos. La única función que tienen es ocultar, desfigurar, suplantar, sublimar la vida real del hombre y su situación alineada.
La ideología es la superestructura de la sociedad, y para llevar a cabo un cambio en la infraestructura, es necesario hacer un análisis teórico previo.
Marx toma el concepto de situación alienada del ámbito económico, jurídico y ecológico. La alienación supone la existencia de dos polos (el polo subjetivo domina el polo objetivo), de una acción de un polo sobre el otro, de una peculiar manera de entender esa acción, que es una acción activo práctico-transformadora. Finalmente, en la alienación hay que tener en cuenta el estado final en el que queda el que hace la acción sobre el que la recibe.
La alienación comienza con la exteriorización o manifestación de las capacidades práctico-transformadoras, la esencia del hombre.
Cuando se entregan estas capacidades a otras personas se llega a la enajenación que llevada al máximo grado provoca que las actividades del ser humano sirvan como mercancía, se trata de la cosificación o reificación.
Marx asegura que la alienación no es una sociedad genética, sino que es producto del capitalismo de la época. Por tanto, se puede llevar a cabo una transformación práctica pero para ello antes debe haber una transformación teórica.
La alienación básica es la alienación económica y todas las demás formas de alienación están basadas en ella, también llamada trabajo alienado.
La alienación social consiste en presentarnos una sociedad de clases y la alienación política presenta una sociedad dividida en dirigentes y dirigidos, sociedad civil y estado. Ambas alienaciones conforman la infraestructura, mientras que la alienación ideológica (formadas por la alienación religiosa y la alienación filosófica) conforma la superestructura.
Este es el análisis teórico de Marx. Su propuesta se basa en:
El hombre marxista, un ser natural y humano. En cuanto a natural es producto de la naturaleza ya que nace y crece en ella de forma dialéctica. Además tiene sus necesidades y establece una relación dialéctica con la naturaleza para satisfacerlas. También es humano, es decir, constituye su propia historia. El hombre no es un elemento más, no nace desarrollado sino que se forma en la historia.
La esencia del hombre es la praxis, es decir, su actividad práctico productiva, la actividad que ejerce al relacionarse con la naturaleza. La praxis es la forma de abrirse al mundo, es el conjunto de la vida social puesto que con ella se desarrolla en la historia.
El hombre no es solo un ser sociable, sino que se desarrolla en sociedad. El desarrollo de sus capacidades es posible gracias a que vive en una sociedad, el ser humano no se puede aislar de la sociedad en la que vive.
La naturaleza del hombre consiste en la producción de su vida. Es decir, el hombre se hace así mismo, es lo que él quiera ser, es el producto de sus actividades prácticas con la naturaleza y con los demás individuos.
La esencia del hombre es el conjunto de las relaciones sociales, lo que el ser humano es, es el resultado de sus relaciones sociales con la sociedad.
De todo ello se desprende la idea de que el marxismo es un humanismo debido a que pretende eliminar la alienación, niega cualquier ser superior al hombre (es una situación atea) y el principio explicativo de lo que ocurre es el hombre, pues el ser humano es el elemento principal de la naturaleza.
Otro punto importante en Marx es la crítica a Feuerbach, establecida durante sus primeros años y orientada en tres direcciones:
En primer lugar, Marx asegura que el materialismo de Feuerbach es mecanicista. Feuerbach afirmaba que todo está en continuo cambio, solo se pueden ver las manifestaciones de la realidad que es una lucha de fuerzas constantes que están haciéndose y deshaciéndose en equilibrio, es una realidad dialéctica que aparentemente da una realidad. Además establece que lo que distingue al ser humano es su capacidad de autogenación religiosa, es decir, su capacidad de inventarse un ser con unas características supremas y luego someterse a él. Esto define al hombre. Marx afirma que este materialismo es mecanicista porque los mismos impulsos dan las mismas consecuencias, es decir, Feuerbach no capta el significado de realidad como proceso, idea de la dialéctica. Además el hombre no entra en este materialismo, siendo un ser contemplativo, pero Marx asegura que el ser humano si interviene en la naturaleza, es un elemento más cuya esencia es su actividad práctico-transformadora.
En segundo lugar, Marx rechaza la crítica de Feuerbach a Hegel por ser insuficiente. El sistema Hegeliano era tan grande que la crítica debía ser profunda y práctica y para ello era necesario un análisis teórico previo. La crítica debía ser histórica o genética (ver qué pasos ha ido dando a lo largo de la historia) y dialéctica o relacional (que elementos hay en cada momento y como se relacionan entre sí).
Por último, Marx afirma que Feuerbach es un idealista soterrado, puesto que sigue los mismos esquemas que el idealismo, no cambia el sistema. En el idealismo es prioritario el concepto sobre el individuo y Feuerbach cae en el mismo error al hablar de la esencia del hombre (su capacidad de autogenación religiosa).
3. Relacionar el pensamiento de Marx con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Dentro del materialismo encontramos dos corrientes: el materialismo histórico (marxismo europeo) y el materialismo dialéctico.
El materialismo dialéctico propone que el hombre es el principio de todo y la naturaleza, infinita en el espacio y en el tiempo. Las leyes del materialismo dialectico son:
1. Ley de acción recíproca y conexión universal.
2. Ley del cambio universal y del desarrollo incesante (la naturaleza está en continuo cambio)
3. Ley del cambio cualitativo.
4. Ley de la lucha de contrarios (lo que surge, surge por las fuerzas internas que se encuentran en tensión).
El materialismo histórico, por el contrario, afirma que el hombre es historia, que no es la evolución en los modos de producción (estructura económica de un determinado momento). Asegura que el motor de la historia, lo que produce los cambios en los modos de producción, es la lucha de clases, que la economía es el eje sobre el que gira la historia, y que cualquier cambio en la infraestructura produce un cambio en la superestructura y al revés. Además el vector de la historia es la abolición de clases y el concepto de humanismo es un concepto ideológico, por lo tanto Marx al hablar de humanismo comete el mismo error que Feuerbach.