Posteado por: sandriic en: 11 mayo 2010
Estos historiadores de la moral (principalmente los ingleses) son mentirosos, pues suelen sufrir ingenuamente la exigencia de una moral determinada, convirtiéndose, sin advertirlo, en sus defensores y en su escolta. Admiten, de este modo, ese prejuicio difundido en la Europa cristiana, tan ingenuamente repetido, según el cual la acción moral se caracteriza por el desinterés, la renuncia a uno mismo, el sacrificio personal, el sentimiento de solidaridad, la compasión, la piedad. El fallo habitual de sus hipótesis consiste en afirmar no sé qué pacto de los pueblos, al menos de los pueblos domesticados, respecto a ciertos preceptos de moral, y en concluir determinando la obligación absoluta de éstos para cada uno de nosotros; o, por el contrario, tras haber aceptado la verdad de que las valoraciones difieren necesariamente según los pueblos, concluir en la ausencia de obligación de toda moral; ambas conclusiones son pueriles. Los más sutiles de estos historiadores cometen el defecto consistente en que cuando descubren y critican las opiniones, tal vez insensatas, de un pueblo respecto a su propia moral o las de los hombres respecto a toda moral humana, o bien lo relativo al origen de ésta última, sus sanciones religiosas, la superstición del libre albedrío y otras cosas por el estilo, se imaginan que con eso han criticado a la moral misma. Pero el valor de un precepto como “debes” es muy diferente e independiente de semejantes opiniones acerca del mismo precepto y de la cizaña de error que haya podido invadirlo, del mismo modo que la eficacia de una medicina es totalmente independiente de las opiniones que el enfermo tenga de ella, de que posea conocimientos científicos o prejuicios de anciana.
Una moral puede haber nacido muy bien de un error; esta constatación ni siquiera ha abordado el problema de su valor. Nadie hasta ahora ha examinado, entonces, el valor de la más famosa de las medicinas, llamada moral. Esto exigiría ante todo decidirse a poner en cuestión este valor. ¡Pues bien! ¡En esto precisamente consiste nuestra empresa!
Friedrich Nietzsche: GAYA CIENCIA. LIBRO QUINTO: LOS QUE NO TENEMOS MIEDO. 345. La moral como problema.
El autor se posiciona en la crítica a la moral tradicional y nos propone otra forma de ver la ética.
Cuestiones:
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto establece una crítica a los metafísicos y su forma única de ver la moral. Para ello, Nietzsche comienza diciendo que los metafísicos son unos mentirosos debido a que solo ven la realidad desde un punto de vista, el tradicional. Prosigue poniendo un ejemplo: la moral es como la medicina, independiente de las opiniones del sujeto. Finalmente, Nietzsche llega a la conclusión de que para conocer la moral, primero hay que poner en duda todo lo que se ha dicho sobre ella anteriormente y esto necesita valor.
El texto se encuentra en el libro Gaya Ciencia, el cual está dividido en cinco capítulos con aforismos que se encuentran numerados. En el libro 5, Nietzsche habla de la muerte de la muerte de Dios y de sus consecuencias. Asegura que frente a este hecho hay dos posturas:
2. Explicar el problema de la moral en Nietzsche y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Nietzsche lleva a cabo una crítica a la tradición occidental. El primer punto de esta crítica es la crítica a la moral. Nietzsche asegura que Platón cometió el error de proponer un mundo ideal. Este mundo es antinatural, contra la vida y lo instintivo y crea una escala de valores en el otro mundo.
Su crítica a la moral se basa en la creencia del orden moral en el mundo de origen de las cosas. Frente a la negación de Dios, Nietzsche propone el perspectivismo: frente al mundo de las verdades inamovibles, la perfección, las ideas en sí propone el mundo desechado por Platón, el mundo de nuestros sentidos que nos toca vivir, reivindicando la vida.
Además, las normas de conducta que fundamentan la moral se basan en la metafísica, lo que lleva a la crítica que establece sobre ella: el metafísico momifica la realidad y la transforma en la búsqueda de la perfección. Esta crítica tiene un aspecto ontológico, es decir, analiza la estructura del pensamiento planteando cuatro tesis:
El otro aspecto en el que se basa esta crítica es el punto de vista epistemológico. Nietzsche apunta que los otros filósofos han creado su realidad, pero como la realidad es múltiple y cambiante no podemos conocerla. Por ello, se coge un concepto confundiéndolo con la realidad. El instrumento para hacer conceptos es el lenguaje, pero en ese lenguaje hay una realidad conceptual que distorsiona el concepto. La realidad, por tanto, es imposible de captar.
La última crítica recogida en la que establece a la tradición occidental es la crítica a la ciencia positiva. El positivismo afirma que hay ciencias del Espíritu y de las matemáticas, pero las únicas posibles son las matematizables, quedando las primeras desvirtuadas. Nietzsche, en su contra, expone que hay cosas como la vida que no se pueden medir, así que no se pueden poner los parámetros de la ciencia a todo. Hay cosas que están fuera de los parámetros comparativos.
La consecuencia de la tradición occidental es el nihilismo. Todos los valores que se creían fundamentales han resultado falsos. Nietzsche niega el mundo de las cosas y propone el mundo aparente.
El nihilismo es una situación de desorientación provocada por la caída de los valores y que tiene tres momentos. El primero de ellos es la duda, el segundo la reflexión y por último una nueva valoración. La nueva valoración es un aspecto positivo del nihilismo y conlleva voluntad de poder y una búsqueda de perspectivas.
La salida del nihilismo conlleva una nueva realidad. Esta supone una nueva perspectiva, ante la realidad múltiple cada uno tiene su perspectiva. La actitud de cada uno frente a esta nueva realidad es interpretadora, pero esta interpretación no puede ser fija, estática o esencial, como hasta entonces habían hecho los metafísicos, porque la realidad es devenir, se trata de un mundo cambiante. Por tanto, la única forma de acercarse a la realidad es mediante la estética (con los sentidos). Este acercamiento a la realidad conlleva voluntad de poder. Además, como la realidad es apariencia y el hombre es incapaz de captar las esencias solo se puede tener una perspectiva.
Que la realidad sea devenir conlleva que sea un proceso infinito y eterno, un cambio continuo y cualitativo, y que sea el mundo platónico de los sentidos: múltiple, cambiante y aparente (contrario al mundo de las ideas que es único, permanente y esencial).
En estas condiciones aparece una nueva idea de verdad, puesto que la verdad se convierte en una forma de interpretar. Como hay múltiples perspectivas (cada uno tiene la suya), habrá tantas verdades como perspectivas, es decir la verdad deja de ser única. El metafísico propone y consolida una verdad única y por tanto falsa.
Además aparece una nueva idea del lenguaje, proponiendo la metáfora frente al concepto.
Por otro lado, la religión es una segunda parte de la metafísica, ya que los Dioses tienen su base en la interpretación única de la realidad. Nietzsche presenta un ateísmo contra la idea de Dios, que se ha creado con una interpretación única.
En lugar de Dios, Nietzsche propone al superhombre. En el Mito del Retorno, eleva a la categoría divina la condición humana.
El primer paso hacia este superhombre es el niño, que dice lo que ve, lo que piensa sin tapujos. El superhombre es un hombre sin dioses y sin estado.
3. Relacionar el pensamiento de Nietzsche con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Nietzsche se encuentra entre el positivismo y el vitalismo. El positivismo es una corriente que también aparece como reacción a Hegel al igual que el vitalismo.
El positivismo propone como ciencias las matemáticas dejando desvirtuadas las ciencias del espíritu.
Dentro del vitalismo, Kierfard cobra gran importancia. Afirma que la división entre el todo y el individuo es una falacia y que lo importante es la vida, que existe desde el primer momento, antes que el pensamiento.
En cuanto al contexto cultural, Nietzsche se encuentra en la época victoriana, entre el romanticismo y el naturalismo.
Posteado por: sandriic en: 11 mayo 2010
Texto
(Los hombres tienen historia porque se ven obligados a producir su vida y deben, además, producirla de un determinado modo: esta necesidad está impuesta por su organización física, y otro tanto ocurre con su conciencia. Glosa marginal de Marx). Donde existe una relación, existe para mí, pues el animal no se “comporta” ante nada ni, en general, podemos decir que tenga “comportamiento” alguno. Para el animal, sus relaciones con otros no existen como tales relaciones. La conciencia, por tanto, es ya de antemano un producto social, y lo seguirá siendo mientras existan seres humanos. La conciencia es, ante todo, naturalmente, conciencia del mundo inmediato y sensible que nos rodea y conciencia de los nexos de los nexos limitados con otras personas y cosas, fuera del individuo consciente de sí mismo; y es, al mismo tiempo, conciencia de la naturaleza, que al principio se enfrenta al hombre como un poder absolutamente extraño, omnipotente e inexpugnable, ante el que los hombres se comportan de un modo puramente animal y que los amedrenta como al ganado; es, por tanto, una conciencia puramente animal de la naturaleza (religión natural).
En el texto nos habla de el ser del hombre como ser natural y humano y de la conciencia como producto social
CARLOS MARX y FEDERICO ENGELS: LA IDEOLOGÍA ALEMANA
Crítica de la novísima filosofía alemana en las personas de sus representantes Feuerbach, B. Bauer y Stirner y del socialismo alemán en las de sus diferentes profetas
1.Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto habla sobre la conciencia del ser humano, que es producto de la sociedad en la que vive.
Para ello, el texto comienza afirmando que el ser humano, al relacionarse habla de su comportamiento frente a los demás, sin embargo, el animal no se comporta ante nadie pues simplemente se relaciona. Por tanto se concluye que la conciencia, que hace que el ser humano piense en el comportamiento, es un producto social, ya que los animales no tienen conciencia.
2. Explicar el problema de la conciencia y el hombre en Marx y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Para Marx, la conciencia entendida como conjunto de ideas y representaciones es producto social. Lo que piensa el hombre es producto de la sociedad en la que vive, “es el lenguaje de la vida social”.
La ideología, como definición, es un sistema de representaciones (imágenes, ideas, mitos) dotado de una existencia propia y con un papel histórico en el seno de una sociedad determinada.
Marx, en cambio, afirma que la ideología tiene tientes negativos puesto que falsifica la realidad, su objetivo es engañar. Además los contenidos de la ideología ni tienen vida propia ni su propia historia. Esto se demuestra en que la sociedad avanza, se seculariza y por tanto los contenidos de la ideología son creados por los humanos. La única función que tienen es ocultar, desfigurar, suplantar, sublimar la vida real del hombre y su situación alineada.
La ideología es la superestructura de la sociedad, y para llevar a cabo un cambio en la infraestructura, es necesario hacer un análisis teórico previo.
Marx toma el concepto de situación alienada del ámbito económico, jurídico y ecológico. La alienación supone la existencia de dos polos (el polo subjetivo domina el polo objetivo), de una acción de un polo sobre el otro, de una peculiar manera de entender esa acción, que es una acción activo práctico-transformadora. Finalmente, en la alienación hay que tener en cuenta el estado final en el que queda el que hace la acción sobre el que la recibe.
La alienación comienza con la exteriorización o manifestación de las capacidades práctico-transformadoras, la esencia del hombre.
Cuando se entregan estas capacidades a otras personas se llega a la enajenación que llevada al máximo grado provoca que las actividades del ser humano sirvan como mercancía, se trata de la cosificación o reificación.
Marx asegura que la alienación no es una sociedad genética, sino que es producto del capitalismo de la época. Por tanto, se puede llevar a cabo una transformación práctica pero para ello antes debe haber una transformación teórica.
La alienación básica es la alienación económica y todas las demás formas de alienación están basadas en ella, también llamada trabajo alienado.
La alienación social consiste en presentarnos una sociedad de clases y la alienación política presenta una sociedad dividida en dirigentes y dirigidos, sociedad civil y estado. Ambas alienaciones conforman la infraestructura, mientras que la alienación ideológica (formadas por la alienación religiosa y la alienación filosófica) conforma la superestructura.
Este es el análisis teórico de Marx. Su propuesta se basa en:
El hombre marxista, un ser natural y humano. En cuanto a natural es producto de la naturaleza ya que nace y crece en ella de forma dialéctica. Además tiene sus necesidades y establece una relación dialéctica con la naturaleza para satisfacerlas. También es humano, es decir, constituye su propia historia. El hombre no es un elemento más, no nace desarrollado sino que se forma en la historia.
La esencia del hombre es la praxis, es decir, su actividad práctico productiva, la actividad que ejerce al relacionarse con la naturaleza. La praxis es la forma de abrirse al mundo, es el conjunto de la vida social puesto que con ella se desarrolla en la historia.
El hombre no es solo un ser sociable, sino que se desarrolla en sociedad. El desarrollo de sus capacidades es posible gracias a que vive en una sociedad, el ser humano no se puede aislar de la sociedad en la que vive.
La naturaleza del hombre consiste en la producción de su vida. Es decir, el hombre se hace así mismo, es lo que él quiera ser, es el producto de sus actividades prácticas con la naturaleza y con los demás individuos.
La esencia del hombre es el conjunto de las relaciones sociales, lo que el ser humano es, es el resultado de sus relaciones sociales con la sociedad.
De todo ello se desprende la idea de que el marxismo es un humanismo debido a que pretende eliminar la alienación, niega cualquier ser superior al hombre (es una situación atea) y el principio explicativo de lo que ocurre es el hombre, pues el ser humano es el elemento principal de la naturaleza.
Otro punto importante en Marx es la crítica a Feuerbach, establecida durante sus primeros años y orientada en tres direcciones:
En primer lugar, Marx asegura que el materialismo de Feuerbach es mecanicista. Feuerbach afirmaba que todo está en continuo cambio, solo se pueden ver las manifestaciones de la realidad que es una lucha de fuerzas constantes que están haciéndose y deshaciéndose en equilibrio, es una realidad dialéctica que aparentemente da una realidad. Además establece que lo que distingue al ser humano es su capacidad de autogenación religiosa, es decir, su capacidad de inventarse un ser con unas características supremas y luego someterse a él. Esto define al hombre. Marx afirma que este materialismo es mecanicista porque los mismos impulsos dan las mismas consecuencias, es decir, Feuerbach no capta el significado de realidad como proceso, idea de la dialéctica. Además el hombre no entra en este materialismo, siendo un ser contemplativo, pero Marx asegura que el ser humano si interviene en la naturaleza, es un elemento más cuya esencia es su actividad práctico-transformadora.
En segundo lugar, Marx rechaza la crítica de Feuerbach a Hegel por ser insuficiente. El sistema Hegeliano era tan grande que la crítica debía ser profunda y práctica y para ello era necesario un análisis teórico previo. La crítica debía ser histórica o genética (ver qué pasos ha ido dando a lo largo de la historia) y dialéctica o relacional (que elementos hay en cada momento y como se relacionan entre sí).
Por último, Marx afirma que Feuerbach es un idealista soterrado, puesto que sigue los mismos esquemas que el idealismo, no cambia el sistema. En el idealismo es prioritario el concepto sobre el individuo y Feuerbach cae en el mismo error al hablar de la esencia del hombre (su capacidad de autogenación religiosa).
3. Relacionar el pensamiento de Marx con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Dentro del materialismo encontramos dos corrientes: el materialismo histórico (marxismo europeo) y el materialismo dialéctico.
El materialismo dialéctico propone que el hombre es el principio de todo y la naturaleza, infinita en el espacio y en el tiempo. Las leyes del materialismo dialectico son:
1. Ley de acción recíproca y conexión universal.
2. Ley del cambio universal y del desarrollo incesante (la naturaleza está en continuo cambio)
3. Ley del cambio cualitativo.
4. Ley de la lucha de contrarios (lo que surge, surge por las fuerzas internas que se encuentran en tensión).
El materialismo histórico, por el contrario, afirma que el hombre es historia, que no es la evolución en los modos de producción (estructura económica de un determinado momento). Asegura que el motor de la historia, lo que produce los cambios en los modos de producción, es la lucha de clases, que la economía es el eje sobre el que gira la historia, y que cualquier cambio en la infraestructura produce un cambio en la superestructura y al revés. Además el vector de la historia es la abolición de clases y el concepto de humanismo es un concepto ideológico, por lo tanto Marx al hablar de humanismo comete el mismo error que Feuerbach.
Posteado por: sandriic en: 17 marzo 2010
Texto
En la parte analítica de la crítica se demuestra: que el espacio y el tiempo son meras formas de la intuición sensible, es decir, simples condiciones de la existencia de las cosas en cuanto fenómenos; que tampoco da nada por hecho mientras quede algo por hacer poseemos conceptos del entendimiento ni, por tanto, elementos para conocer las cosas sino en la medida en que puede darse la intuición correspondiente a tales conceptos; que, en consecuencia, no podemos conocer un objeto como cosa en sí misma, sino en cuanto objeto de la intuición empírica, es decir, en cuanto fenómeno. De ello se deduce que todo posible conocimiento especulativo de la razón se halla limitado a los simples objetos de la experiencia. No obstante, hay que dejar siempre a salvo -y ello ha de tenerse en cuenta – que, aunque no podemos conocer esos objetos como cosas en sí mismas, sí ha de sernos posible, al menos, pensarlos.
Kant, Crítica de la razón pura. PRÓLOGO DE LA SEGUNDA EDICIÓN (1787)
En el texto Kant nos habla del funcionamiento de la Razón y su ejercicio más allá del conocimiento y sus límites
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto habla del conocimiento en Kant más concretamente del entendimiento. Comienza exponiendo que el espacio y el tiempo son imprescindibles para asegurar la existencia de un fenómeno pero para poder comprenderlo necesitamos los conceptos. Concluye por tanto que sin el concepto de un objeto no se puede conocer tal objeto y por tanto la razón necesita de la experiencia para poder averiguar qué es ese objeto. Sin embargo, al final afirma que aunque no podamos conocer un objeto sin su concepto, el objeto sí se puede pensar.
2. Explicar el problema del conocimiento en Kant y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Kant distingue dos facultades dentro del conocimiento, la sensibilidad que es pasiva y recoge las sensaciones y el entendimiento que es activo y estructura la realidad a base de ideas y conceptos no derivados de la experiencia. A esta actividad estructuradora se la denomina espontaneidad.
Kant se encuentra entre el racionalismo y el empirismo, ya que el entendimiento produce espontáneamente conceptos independientes de la experiencia, tesis esencial del racionalismo. Sin embargo, Kant impresionado por Hume afirma que todo conocimiento parte de la experiencia y que los conceptos no experimentales del entendimiento existen solo aplicados a la experiencia.
Kant se pregunta entonces si es posible la metafísica como ciencia y comienza encontrando dos diferencias de la metafísica con la ciencia: la primera de ellas que mientras la ciencia avanza la metafísica no lo hace y la segunda que los científicos se ponen de acuerdo pero los filósofos no lo consiguen.
Para llegar a saber si la metafísica es posible como ciencia primero se debe plantear cuáles son las condiciones para que la ciencia sea posible. Encuentra dos tipos:
Condiciones empíricas a posteriori que son los datos externos que nos llegan a través de los sentidos.
Condiciones a priori, que son las estructuras que tenemos para recoger esos datos. Se trata de los elementos que pone el sujeto para que se dé el conocimiento, el cuál es un resultado. Son anteriores a la experiencia y trascendentales.
Para averiguar si en una ciencia se dan estas condiciones se deben analizar los juicios en los que se expresa cada ciencia. Estos juicios pueden ser:
Analíticos a priori, es decir el predicado va implícito en el sujeto y por tanto no añaden conocimientos y a priori puesto que son universales y necesarios.
Sintéticos a posteriori, es decir amplían nuestros conocimientos y surgen de la experiencia. No son universales ni necesarios.
A diferencia de Hume, Kant afirma la existencia de juicios sintéticos a priori, es decir, universales y necesarios y que además amplían nuestros conocimientos.
En estas condiciones Kant puede rebatir la crítica de la causalidad de Hume, ya que asegura que confunde las leyes particulares de la aplicación de la causalidad con el principio de causalidad, el cual es universal y necesario y no puede tener excepciones.
La KrV es un libro de Kant que se encuentra dividido en tres partes según la facultad que analiza.
La primera parte, la estética trascendental es el estudio de las condiciones sensibles del conocimiento, anteriores al hecho de conocer y por tanto denominadas condiciones trascendentales.
Al espacio y al tiempo Kant las denomina formas a priori de la sensibilidad, puesto que son modos de conocer anteriores a la experiencia y del conocimiento sensible. Kant distingue la sensibilidad exterior sometida al espacio y al tiempo y la sensibilidad interior sometida solo al tiempo. Además espacio y tiempo son intuiciones puras puesto que carecen de contenidos empíricos se encuentran vacíos y son únicos. El espacio y el tiempo son las coordenadas donde se ordenan las impresiones.
En la estética trascendental, Kant analiza si en matemáticas son posibles los juicios sintéticos a priori, llegando a la conclusión de que las matemáticas son posibles como ciencia debido a que tienen que ver con el espacio y el tiempo y como ellos son universales y necesarios.
En la segunda parte, dentro de la lógica trascendental, la analítica trascendental estudia la facultad del entendimiento. El entendimiento realiza la función de comprender mediante conceptos, que son la clave para comprender e interpretar las impresiones sensibles. Un fenómeno (efluvio sensitivo colocado en un espacio y en un tiempo) es comprendido cuando se le puede adjudicar un concepto.
Sin embargo no todos los conceptos no son iguales, hay conceptos empíricos (a posteriori y provenientes de la experiencia) y conceptos puros o categorías (proceden de la espontaneidad del entendimiento).
Kant se pregunta cuáles y cuántos son estos conceptos puros o categorías y puesto que estos son aplicados a la experiencia sensible por medio de juicios habrá tantas categorías como juicios. Kant asegura que hay doce juicios y por tanto doce categorías. A este proceso por el cual se averigua el número y cuáles son los conceptos puros se le denomina deducción metafísica.
Pero no aplicamos siempre las mismas categorías ni todas ellas. A la deducción de cómo aplico las categorías se la llama trascendental. Como los juicios son excluyentes solo se pueden aplicar cuatro categorías por juicio.
Es importante destacar que las categorías son exclusivas de los fenómenos, son condiciones trascendentales de nuestro conocimiento pero vacías y por tanto si se eliminan los fenómenos las categorías carecen de significado.
En esta parte Kant estudia los juicios sintéticos a priori en la física. Para ello, primero afirma la validez del principio de causalidad, el cual no depende de la experiencia ya que la causalidad es una categoría, es decir, producto de la espontaneidad del entendimiento y aplicable a todos los fenómenos.
En la tercera parte, comprendida también en la lógica trascendental, la dialéctica trascendental estudia la facultad del conocimiento denominada razón. Afirma que la razón tiende a generalizar y buscar principios universales para hacer ciencia. Hay una tendencia inevitable de la razón a buscar lo incondicionado buscando respuestas acerca de las grandes síntesis de la realidad: Dios, Alma, Mundo.
Esta tendencia de la razón nos hace traspasar en numerosas ocasiones los límites de la experiencia. En la razón hay tres ideas fundamentales: idea de mundo, pretende explicar todos los fenómenos físicos, es la sustancia material del racionalismo; idea de alma, resumen de los procesos psíquicos, es la sustancia pensante e idea de mundo que es la causa de todos los fenómenos y la sustancia infinita del racionalismo.
Frente al fenómeno el noúmeno es aquello que nos queda por conocer ajeno a la captación de los sentidos.
La metafísica es entonces entendida como el conjunto de juicios acerca de realidades que están más allá de la experiencia y responde a las ansias de conocimiento absoluto del ser humano por lo que se trata de un saber irrenunciable aunque no es un saber objetivo o científico.
La metafísica pasa entonces a ser postulado de la razón práctica,
En la crítica de la razón pura práctica se presenta una ética que se deslinda del emotivimo moral, la razón si puede fundamentar la moralidad.
Kant propone una ética formal criticando las éticas materialistas que impiden el desarrollo de la sociedad impidiéndola madurar al no dejar pensar por sí mismo al individuo. Kant afirma que las éticas materiales son heterónomas puesto que alguien externo al sujeto impone las normas a las que se debe atener, hipotéticas ya que plantean las normas de forma condicional y a posteriori. Kant propone una ética autónoma, en la que las actuaciones del sujeto sean por deber (se actúa de forma independiente a las normas porque se cree que es lo correcto) y no conforme al deber (se actúa de forma legal pero por un fin), a priori y que se exprese en el imperativo categórico. Las dos formas de expresión del imperativo categórico son “actúa de tal forma que tu manera de obrar se convierta en norma universal” y “trata a los demás como fin y no como medio para conseguir un fin”.
La diferencia entre conforme al deber y por deber solo la puede saber la conciencia, por eso la ética propuesta por Kant es autónoma.
3. Relacionar el pensamiento de Kant con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Kant es un filósofo que participa en la Ilustración, movimiento cultural y de ideas que crea un espíritu o forma de pensar generalizada de clase media burguesa y liberal, una forma de ver el mundo que llena todos los ámbitos del saber. La principal idea es la exigencia de la clarificación de la realidad, despejando todos los aspectos de la vida a partir de la razón sin ninguna ayuda externa para dar una nueva visión de la realidad. La razón se convierte en el juez supremo.
Además en la época de Kant se elabora la primera enciclopedia que recoge las ideas de la Ilustración afirmando que la razón debe ser autónoma, limitada, crítica en varios sentidos (en cuanto a los prejuicios que hacen que la gente siga siendo ignorante, la autoridad que se instituye solo por el hecho de ser autoridad, la historia que se planta como tradición inamovible y la superstición) y secular (frente a la visión religiosa teológica aparece: frente al teocentrismo el fisiocentrismo la naturaleza no depende de Dios; frente a la redención divina la fe en el progreso y frente a la providencia la salvación en este mundo.
Posteado por: sandriic en: 16 marzo 2010
Texto de Hume
Así, aparentemente, esta idea de conexión necesaria entre eventos surge de una serie de casos similares que se dan por la conjunción constante de dichos eventos; no porque esa idea pueda ser sugerida nunca por ninguno de estos casos, aunque se examinen bajo todas las luces y posiciones posibles. Sin embargo, en un número determinado de casos no hay nada distinto de cada caso particular que se suponga que sea exactamente similar; salvo, únicamente, que tras una repetición de casos similares la mente se deja llevar por el hábito: ante la aparición de un evento, espera su habitual seguimiento, y cree que existirá. Esta conexión, por tanto, que sentimos en la mente, esta transición rutinaria de la imaginación desde un objeto a su normal seguimiento, es el sentimiento o la impresión de la que formamos la idea de poder o conexión necesaria.
D. Hume, Investigación sobre el entendimiento humano
En el texto Hume nos propone el análisis del conocimiento y la relación causal.
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto habla sobre la relación de causalidad. Hume insiste en que esta relación no es más que una sucesión constante de hechos. Afirma que al aparecer un evento e inmediatamente otro después nuestra mente se acostumbra a esto y siempre que se da un hecho semejante cree que aparecerá el hecho que le sigue. Hume concluye entonces que la causalidad entendida como hechos que siempre aparecen unidos, no es más que una conexión mental que no tiene que existir en la realidad.
2. Explicar el problema del conocimiento en Hume y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Para Hume está formado por impresiones e ideas. A partir de las impresiones el sujeto elabora las ideas. Al igual que Locke, asegura que el valor del conocimiento depende de los mecanismos psicológicos del sujeto, es decir, el sujeto deja de ser paciente (diferencia con Aristóteles). Es lo que se conoce con el nombre de psicologismo.
El criterio de certeza se basa en las impresiones: si se puede asegurar la impresión de la cual proviene una idea es porque esta es verdadera.
Hume distingue dos ciencias en el ámbito del saber: lógicas y empíricas.
En las ciencias lógicas se encuentran las verdades tautológicas, aquellas que se consiguen únicamente con la razón y no tienen fundamento en la realidad.
En las ciencias empíricas se encuentran las verdades de hechos, que son aquellas que se basan en las impresiones y no son universales.
Hume expone que todos tenemos conocimientos de hechos pasados y presentes pero no futuros ya que no tenemos impresiones del futuro. Distingue entre creencia y verdad. Solamente tenemos conocimientos de los fenómenos ya que solo de ellos tenemos impresiones. Se llega entonces al fenomenismo y escepticismo.
Hume establece una importante crítica a la relación entre causa y efecto. Hasta ahora esta relación se había entendido como una conexión necesaria, es decir, si se daba un evento no se puede dar sin el otro. Sin embargo Hume propone que esta conexión es errónea ya que realmente los hechos aparentemente causales son solo sucesiones, es decir, causa y efecto solo siguen una relación de continuidad, primero se da una y logo otra. Como no tenemos impresiones del futuro no se puede asegurar que esta relación vaya a ser siempre así. Por tanto, no existen las leyes universales pues todas las ciencias se basan en la causalidad.
La consecuencia inmediata de la inexistencia de leyes universales es la ética como emotivismo moral. La razón no puede distinguir el bien del mal y por tanto los juicios morales no se fundamentan en la razón sino en el sentimiento que es algo universal y desinteresado. Hume asegura que ante una acción los hombres reaccionan con una actitud de aprobación o de reproche según el sentimiento que esta provoque en el individuo.
En la metafísica, la existencia de Dios tampoco puede ser demostrada ya que tanto San Agustín como Santo Tomás, Descartes y Locke utilizan la causalidad. Hume rebate la existencia tanto de Dios como del mundo y del alma.
Hume critica que exista Dios ya que no tenemos impresiones de él. Además todas las demostraciones hechas anteriormente se basaban en la demostración de Dios como causa real proporcionada y con su crítica a la causalidad establece la falsedad de esta justificación de la existencia de Dios.
Además Hume asegura que el yo cambia constantemente según las sensaciones que experimente y por tanto tampoco se puede asegurar su existencia.
Respecto del mundo, Hume afirma que es solo el producto de asociación de ideas.
Las consecuencias son el escepticismo, no es posible el conocimiento verdadero de la realidad pudiendo solamente aspirar a establecer hábitos de los que tenemos experiencia y esperamos que se cumplan y el fenomenismo.
3. Relacionar el pensamiento de Hume con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Todos los empiristas participan en la ilustración, movimiento cultural y de ideas que crea un espíritu o forma de pensar generalizada de clase media burguesa y liberal, una forma de ver el mundo que llena todos los ámbitos del saber. La principal idea es la exigencia de la clarificación de la realidad, despejando todos los aspectos de la vida a partir de la razón sin ninguna ayuda externa para dar una nueva visión de la realidad. La razón se convierte en el juez supremo.
Posteado por: sandriic en: 16 marzo 2010
Así pues, sólo queda la idea de Dios, en la que debe considerarse si hay algo que no pueda proceder de mí mismo. Por “Dios” entiendo una substancia infinita, eterna, inmutable, independiente, omnisciente, omnipotente, que me ha creado a mí mismo y a todas las demás cosas que existen (si es que existe alguna). Pues bien, eso que entiendo por Dios es tan grande y eminente, que cuanto más atentamente lo considero menos convencido estoy de que una idea así pueda proceder sólo de mí. Y, por consiguiente, hay que concluir necesariamente, según lo antedicho, que Dios existe. Pues, aunque yo tenga la idea de substancia en virtud de ser yo una substancia, no podría tener la idea de una substancia infinita, siendo yo finito, si no la hubiera puesto en mí una substancia que verdaderamente fuese infinita.
Descartes, Meditaciones metafísicas
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto habla de la demostración de Dios en Descartes. Para esta demostración como causa real proporcionada, Descartes afirma que la idea de Dios es una idea infinita que ha creado todas las cosas que existen, y puesto que somos sustancias no infinitas no podemos haber creado la idea de infinito y por tanto alguien infinito las ha tenido que poner en cada uno. Esa sustancia infinita es Dios.
2. Explicar el problema de la demostración de la existencia de Dios y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Descartes demuestra la existencia de Dios partiendo de que es causa real proporcionada. Descartes expone que tenemos en nuestro interior la idea de infinito pero como las personas son seres finitos, alguien infinito la ha tenido que poner en mi, ese alguien es Dios.
La idea principal en Descartes es el menosprecio de la experiencia, asegura que el orden del pensamiento coincide con el orden de la realidad ya que no se puede estar seguro de lo que existe y por tanto solo existe lo que tengo en mi, las ideas. Entonces se recurre a Dios para cotejar las ideas con la realidad y como Dios es un ser bueno puesto que no se puede pensar en Dios malvado, las ideas que ha puesto en mi son verdaderas y por tanto se corresponden con la realidad.
Descartes afirma que todos los saberes que tenemos son producto de la razón y, al haber una única razón hay un único saber que se encuentra dividido. Lo único que nos falta es un método único para agrupar todos los saberes. Nuestra razón actúa como el método matemático que se basa en:
Intuición, cuya metodología se basa en el análisis y síntesis. Se observa la realidad sin analizarla.
Deducción, a partir de los primeros principios deducimos las consecuencias.
Las consecuencias son deducidas a partir de los principios innatos, los cuales son evidentes. Las condiciones necesarias para que la intuición sea verdad son la claridad y distinción. Para llegar a una intuición clara se debe hacer un análisis y una vez que se concluye (síntesis) se obtienen los primeros principios.
El primer paso para encontrar los primeros principios del saber (objetivo del método) se pone como premisa la duda metódica, que es un momento del análisis.
La duda metódica se basa en buscar unos objetos que pongo en duda para intentar encontrar los principios inmediatos. Aquel objeto del que no encuentre ningún motivo de duda será la primera verdad.
Decartes comienza descartando los sentidos puesto que la información sensitiva nos han engañado en varias ocasiones. Por tanto el motivo por el cual descarta la información sensitiva es por la falacia de los sentidos. Descartes prosigue el análisis poniendo como objeto de duda el mundo corpóreo ya que aunque los sentidos nos engañen y no podamos afirmar las cualidades de los objetos sí que sabemos que el objeto existe. Sin embargo este objeto también es descartado por el motivo de que en ocasiones no distinguimos la vigilia del sueño. Descartes propone entonces como objeto de duda los principios matemáticos pero sin embargo en ocasiones existe un genio maligno que hace equivocarnos. Descartes concluye entonces que la primera verdad es reconocernos como ser vivo que piensa, que actúa…nos constatamos a nosotros mismos: yo pienso, soy un ser pensante.
A partir de esta primera verdad empieza la deducción. Tenemos ideas, y estas ideas pueden ser de tres tipos: adventicias, me llegan del mundo exterior y no podemos estar seguros de ellas, facticias se elaboran desde las adventicias e innatas, las cuales son pocas pero las verdaderas. Dentro de las ideas infinitas se encuentra la idea de infinito que sirve para demostrar a Dios como causa real proporcionada.
Descartes asegura que la realidad está hecha de tres sustancias:
3.Relacionar el pensamiento de Descartes con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Descartes es un filósofo perteneciente al siglo XVII. Este siglo se caracteriza por la crisis debido a las guerras de religión ( Guerra de los 30 Años). Se expulsa a los moriscos y a los hugonotes.
Además el siglo XVII es el siglo de oro, el siglo de máximo esplendor cultural, con autores de literatura como Quevedo, Góngora, Cervantes en España; Moliere en Francia y Shakespeare en Inglaterra.
En la filosofía es la época de los empiristas y es importante destacar la repercusión de las revoluciones científicas.
Posteado por: sandriic en: 22 febrero 2010
La primera y más clara se funda en el movimiento.
Es innegable, y consta por el testimonio de los sentidos, que en el mundo hay cosas que se mueven. Pues bien, todo lo que se mueve es movido por otro, ya que nada se mueve más que en cuanto esta en potencia respecto a aquello para lo que se mueve. En cambio, mover requiere estar en acto, ya que mover no es otra cosa que hacer pasar algo de la potencia al acto, y esto no puede hacerlo más que lo que está en acto, a la manera como lo caliente en acto, v. gr., el fuego hace que un leño, que está caliente en potencia, pase a estar caliente en acto. Ahora bien, no es posible que una misma cosa esté, a la vez, en acto y en potencia respecto a lo mismo, sino respecto a cosas diversas: lo que, v. gr., es caliente en acto, no puede ser caliente en potencia, sino que en potencia es, a la vez frío. Es, pues, imposible que una cosa sea por lo mismo y de la misma manera motor y móvil, como también lo es que se mueva a sí misma. Por consiguiente, todo lo que se mueve es movido por otro. Pero, si lo que mueve a otro es, a su vez, movido, es necesario que lo mueva un tercero, y a éste otro. Mas no se puede seguir indefinidamente, porque así no habría un primer motor y, por consiguiente, no habría motor alguno, pues los motores intermedios no mueven más que en virtud del movimiento que reciben del primero, lo mismo que un bastón nada mueve si no lo impulsa la mano. Por consiguiente, es necesario llegar a un primer motor que no sea movido por nadie, y éste es el que todos entienden por Dios.
El texto nos expone una de las vías de demostración de la existencia de Dios.
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
En el texto, Santo Tomás propone una de las cinco vías utilizadas para demostrar la existencia de Dios. En esta vía, Santo Tomás empieza afirmando que todo objeto que se mueve es movido por otro, ya que ningún objeto puede moverse por sí mismo, es decir, no hay nada que pueda ser a la vez motor y móvil. Para demostrar esto propone ejemplos como la mano que mueve el bastón o compara el movimiento con el calor que pasa del fuego al la madera, ya que el movimiento, explica es hacer pasar algo de la potencia al acto. Por tanto, como todos los objetos son movidos por otro anterior, que a su vez esta movido por otro y esta cadena no se puede llevar al infinito pues es necesario que exista un primer motor que mueva los objetos, este solo puede ser Dios, es decir, Dios existe.
2. Explicar el problema de la demostración de la existencia de Dios y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
Santo Tomás recoge el punto de vista aristotélico, retocando las principales ideas: el mundo lo creó Dios pero desde la eternidad, el mundo es eterno pero creado por Dios; dentro del alma hay una parte que no muere (razón superior) y otra parte que sí muere (razón inferior) por tanto la doble verdad ya no existe.
Para demostrar la existencia de Dios, santo Tomás distingue esencia y existencia, deslindando las características de Dios con su existencia, ya que la existencia mental no implica existencia real.
La esencia de Dios solo se puede ver por analogía, por comparación pudiendo encontrar tres vías: afirmación (afirmamos todo lo bueno), negación (negamos todo lo malo) y eminencia (todo ello se lleva al grado máximo).
Para demostrar la existencia de Dios, Santo Tomás afirma que se debe partir de que Dios no es evidente. Crítica entonces las demostraciones a priori (como las realizadas por San Agustín y el agustinismo, critica el argumento ontológico el cual confunde existencia mental con existencia real) y propone una demostración a posteriori (a partir de la experiencia, de la observación empírica) por medio de las cinco vías. Los pasos de argumentación en los que se basan las cinco vías son los siguientes: observación empírica, aplicación de la causalidad, imposibilidad de llevar al infinito, ser supremo o primer ser (primer motor) que identificamos con Dios.
En cuanto a la antropología, santo Tomás sigue las mismas directrices que Aristóteles: mi conocimiento racional empieza por los sentidos. Sin embargo, la diferencia con Aristóteles es que Santo Tomás propone que el concepto es anterior al individuo. Los seres creados son contingentes, no se puede existir si no existe Dios, las esencias pertenecen a cada individuo, pero la existencia depende de Dios.
El entendimiento aparece como agente que desmaterializa, quita todas las características propias del sujeto y como paciente, que crea el concepto universal.
En cuanto a la discusión sobre la procedencia de mis conocimientos, santo Tomás explica que la fe (contenidos de la teología) y la razón (contenidos de la filosofía) colaboran entre sí: la filosofía aporta a la teología armas dialécticas y sistemas de organización de contenidos, mientras que la fe colabora siendo criterio extrínseco negativo (criterio porque nos dice lo que debemos hacer, extrínseco porque es alguien de fuera y negativo porque no me dice lo que está bien sino cuando nos equivocamos.
Sin embargo, a lo largo de la historia esta no ha sido siempre la postura mantenida:
Anteriormente San Agustín afirmaba que no había fronteras entre la fe y la razón ya que solo hay una única verdad.
El agustinismo, en cambio, proclama que la razón está al servicio de la fe y solo sirve para explicarla.
El averroísmo propone la doble verdad, ya que expone que la fe y la razón son dos fuentes de contenidos enfrentadas.
Posteriormente, Ockham afirmará que los contenidos comunes entre la fe y la razón no existen, sino que pertenecen al ámbito de la fe, el cual es mayor que el ámbito de la razón.
La ética de Santo Tomás se basa en la relación de la ley natural con la ley positiva.
La ley natural es aquella que se encuentra en todos los organismos pero solo los seres humanos la podemos descubrir. Las tendencias naturales son universales y además son inmutables, pues son siempre las mismas tendencias. Los contenidos de esta ley natural son sustancia, animal, y racional que se encuentran relacionados con las tendencias de supervivencia, procreación y cuidado de la prole y conocer la verdad y vivir en sociedad, respectivamente.
Según Santo Tomás, los seres humanos actuamos bien si actuamos a favor de estas tendencias.
Por tanto, la ley positiva se encuentra dentro de la ley natural, ya que es delito aquello que es pecado, pues las normas civiles deben respetar las leyes morales. El legislador no puede legislar en contra de la ley natural, lo que supone que el Estado esté al servicio de la iglesia.
Las principales críticas a las que debe enfrentarse Santo Tomás provienen de Guillermo de Ockham:
Ockham plantea que la única forma de conocer es directa, sensitiva y avalada por la cosa presente, por lo que no hay sensaciones del entendimiento agente. Plantea tres cuestiones:
Criticismo: niega que se puedan conocer los contenidos de la fe a través de la razón. Yo solo tengo impresiones de los contenidos de la razón, por lo que todas las demostraciones de Dios son falsas, ya que nadie tiene sensaciones de Dios ni del alma.
El conocimiento que Santo Tomás afirma que pertenece al ámbito de la razón y de la fe, Guillermo de Ockham proclama que pertenecen solo al ámbito de la fe.
Voluntarismo: es la actitud de Ockham frente a las normas morales, las cuales no son producto natural sino divino y por tanto no las puedo descubrir. Las normas morales son fruto de una convicción divina.
Nominalismo: surge frente al realismo (exagerado en Platón y moderado en Santo Tomás). Afirma que nosotros no elaboramos conceptos, nosotros tenemos conceptos pero no sabemos cómo se han formado en nosotros. Los conceptos son signos lingüísticos naturales.
3. Relacionar el pensamiento de Santo Tomás con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Santo Tomás se educó en el agustinismo, cuyas principales ideas son la primacía de la fe sobre la razón, de la voluntad sobre el entendimiento, la pluralidad de formas (todos los seres están compuestos por materia y forma) y en el argumento ontológico, el cual demuestra a priori la existencia de Dios.
El máximo representante del agustinismo, en el siglo X es San Anselmo, el cual parte de la afirmación de que Dios no existe para demostrar su existencia. Lo explica de la siguiente manera: Dios es lo más grande que se puede pensar y por tanto no le puede faltar el concepto de existencia, ya que entonces habría muchos seres que serían “más grandes” que Dios al existir, por tanto a Dios existe. La crítica con la que santo Tomás rebate este argumento ontológico es que se confunde esencia con existencia.
Más tarde, santo Tomás verá también surgir el averroísmo, el cual recoge los puntos más importantes del pensamiento aristotélico.
Averroes propone que el mundo es eterno, que el alma muere y, en cuanto a la discusión sobre la procedencia del conocimiento, explica que la fe y la razón son dos fuentes de conocimiento enfrentadas, dando lugar a la doble verdad: la fe dice que el mundo es eterno al igual que el alma, pero la razón por el contrario, que el alma y el mundo se mueren.
El averroísmo fue un movimiento perseguido por el papa, ya que al proponer que el mundo es eterno, este no puede ser creado por Dios y por tanto pone al mundo a la misma altura que a Dios.
Santo Tomás soluciona este problema sosteniendo que el mundo es eterno pero creado por Dios desde la eternidad y que hay una parte del alma que muere (razón inferior) y otra que no (razón superior). De esta forma desaparece el concepto de la doble verdad.
Posteado por: sandriic en: 22 febrero 2010
5 Ag. —Evidentemente, si esto es así, ya está resuelta la cuestión que propusiste. Si el hombre es en sí un bien y no puede obrar rectamente sino cuando quiere, síguese que por necesidad ha de gozar del libre albedrío, sin el cual no se concibe que pueda obrar rectamente. Y no porque el libre albedrío sea el origen del pecado, por eso se ha de creer que nos lo ha dado Dios para pecar. Hay, pues, una razón suficiente de habérnoslo dado, y es que sin él no podríamos vivir rectamente. Y que nos ha sido dado para este fin se colige del hecho de castigar Dios a quien usa de él para pecar.
6 Sería injusto ese castigo si el libre albedrío nos hubiera sido dado no solo para vivir rectamente, sino también para pecar. En efecto, ¿cómo podría ser castigado el que usara de su libre voluntad para aquello que le fue dada? Así, pues, cuando Dios castiga al pecador, ¿qué te parece que le dice, sino estas palabras: «¿Por qué no usaste del libre albedrío para lo que te lo di, es decir, para obrar el bien?».
San Agustín, Del libre albedrío. Libro II [La libertad humana].Capítulo I.
El texto nos habla de la importancia de la libertad para ser persona con capacidad de decisión moral
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto:
La tercera se basa en el orden del universo. San Agustín afirma que es necesario que alguien haya organizado la naturaleza, ese alguien es Dios.
Finalmente, San Agustín afirma que el hombre está compuesto por cuerpo y alma.
El cuerpo muere y solo sirve como lugar donde se encuentra el alma.
El alma se encuentra formada por:
Razón superior: donde se encuentra la sabiduría y se lleva a cabo la iluminación.
Razón inferior: aquella parte que nos permite hacer ciencia, se trata de un conocimiento limitado y ligado a los sentidos.
La crítica a la que deEn el texto, San Agustín comienza hablando del libre albedrío, que afirma, es necesario para actuar correctamente. Prosigue aclarando que aunque Dios nos otorgue la capacidad de obrar bien o mal, esto no quiere decir que él sea la causa del pecado, pues Dios nos castiga al obrar mal ya que nos da libertad siempre que la utilicemos para hacer el bien.
En el texto, por tanto, San Agustín pretende resolver el problema del mal en el mundo, afirmando que Dios no es el causante de que las personas, las cuales tienen libertad, elijan hacer el mal.
2. Explicar el problema de la libertad en San Agustín y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
El texto se basa la libertad, deslindándose del intelectualismo moral. San Agustín propone que el individuo tiene la capacidad de elegir, puede conocer el bien y sin embargo hacer el mal, entra en juego la voluntad de cada uno. San Agustín se deslinda también del maniqueísmo que había solucionado el problema ético afirmando que el bien y el mal eran dos fuerzas enfrentadas, y las personas estaban predestinadas, de manera que si nacían bajo la fuerza del bien obraban correctamente pero si nacían en la fuerza del mal, actuaban de manera incorrecta.
San Agustín es el primer filósofo cristiano, y afirma que no hay fronteras entre la fe y la razón ya que solamente hay una verdad. La base del cristianismo se fundamenta en la Vulgata de San Gerónimo, en la que se establece que da igual de donde procedan los conocimientos, el objetivo es conocer a Dios. Sin embargo, a medida que avance la historia, la discusión sobre la procedencia de mis conocimientos irá evolucionando:
El Agustinismo propone que la razón está al servicio de la fe, la razón sirve únicamente para explicar la fe.
El averroísmo en cambio, afirma que la razón y la fe son dos fuentes de conocimiento enfrentadas, surgiendo así el concepto de la doble verdad: la verdad de la fe y la verdad de la razón.
Santo Tomás, por su parte, posee un pensamiento aristotélico cristiano y explica que la fe y la razón son dos fuentes de conocimiento que colaboran entre sí. Hay por tanto contenidos exclusivos de la fe, contenidos exclusivos de la razón y contenidos comunes a ambos, como por ejemplo Dios, que existe en el ámbito de la fe y trata de demostrar por medio de las cinco vías.
Finalmente Ockham afirma que los contenidos entre la fe y la razón no existen, sino que pertenecen a la fe. Por tanto el ámbito de contenidos de la fe es mayor que el de la razón.
El autotrascendimiento del hombre para San Agustín consiste en averiguar lo que hay en el conocimiento, y para ello se deben despreciar los conocimientos sensibles, ya que los sentidos nos aportan información sobre ideas mutables, y en el conocimiento encontramos ideas inmutables. Esto se traduce en el proceso de interiorización, por el cual se desprecia el mundo de los sentidos. Este consta de dos partes por las cuales se llega a Dios:
El conocimiento: como en el conocimiento encontramos ideas inmutables y los seres humanos solo poseemos información de las cosas mutables y somos seres mutables, quiere decir que alguien inmutable ha tenido que poner esas ideas en mi conocimiento, por tanto se puede afirmar que Dios existe. Dios será causa real proporcionada y este será uno de los principales métodos por los que San Agustín demuestra la existencia de Dios.
La voluntad: todos los seres tendemos a desear cosas que pueden del ámbito terrenal o no. Como los placeres que nos dan la felicidad no se encuentran en este mundo, el deseo del bien inmutable, es decir, Dios, es aquel que consigue dar la felicidad del hombre.
Para demostrar la existencia de Dios, San Agustín se basará en tres justificaciones:
La primera de ellas y la más importante es que Dios es causa real proporcionada. Esta es una justificación a priori que más tarde Santo Tomás desechará y propondrá una justificación a posteriori por medio de las cinco vías. La justificación de San Agustín consiste en demostrar la existencia de Dios a partir de su esencia, sin tener en cuenta los sentidos (las ideas inmutables que se encuentran en mi conocimiento han tenido que ser puestas por alguien inmutable, los seres mutables no tienen la capacidad de crear ideas inmutables, por tanto Dios existe).
La segunda de ellas se basa en el consenso de todos. Como todo el mundo está de acuerdo en que Dios existe, entonces tiene que existir.
be enfrentarse San Agustín proviene de Santo Tomás, quien rebate la causa real proporcionada hablando de la existencia mental que no implica existencia real. Deslindará entre características y existencia de Dios.
3. Relacionar el pensamiento de San Agustín con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
San Agustín, antes de ser cristiano perteneció a la corriente del maniqueísmo, la cual solucionaba el problema del mal mediante la existencia de dos fuerzas, el bien y el mal, las cuales estaban en continua lucha. Afirmaban que si una persona nacía bajo la fuerza del bien, obraba de forma correcta pero si sucedía lo contrario y la persona nacía bajo la fuerza del mal, entonces obraba de manera incorrecta. El maniqueísmo se basaba en la predeterminación de la bondad y la maldad.
San Agustín convivió además con el neoplatonismo, el cual pretende salvar la trascendencia entre el mundo de las ideas y las cosas y para ellos tienden puentes de realidades entre los mundos platónicos. A diferencia del cristianismo y la creación, proponen la emanación.
La escalera entre el mundo de las ideas y el mundo de las cosas propuesta es: alma particular, alma universal, logos y uno.
El neoplatonismo tiene una gran importancia ya que a partir de ahora, el cristianismo deja de ser perseguido uniéndose al platonismo.
Otra de las herejías a las que debe enfrentarse San Agustín es al traducianismo, que afirma que el alma forma parte de la herencia que se transmite de padres a hijos, y ahí es donde va el pecado.
Las principales críticas de esta corriente son:
Por parte de San Agustín, que no se puede dejar en manos humanas cuestiones divinas. El cuerpo lo trasmiten los padres pero Dios crea el alma ante la ocasión de un nuevo ser (ocasionismo)
Otra crítica es que si al bautizo te quitan el pecado y por tanto si el alma se transmite de padres a hijos, ¿cómo puede ser que el hijo vuelva a pecar y tenga que bautizarse de nuevo para quitarse el pecado?
Finalmente, además, se critica que si dios crea el alma, la crea defectuosa y por tanto Dios no es todopoderoso.
Posteado por: sandriic en: 8 noviembre 2009
«–El razonamiento nuestro de ahora no es en algo más sobre lo igual en sí que sobre lo bello en sí, y lo bueno en sí, y lo justo y lo santo, y, a lo que precisamente me refiero, sobre todo aquello que etiquetamos “eso lo que es “, tanto al preguntar en nuestras preguntas como al responder en nuestras respuestas. De modo que nos es necesario haber adquirido los conocimientos de todo eso antes de nacer (…) Y si es que después de haberlos adquirido antes de nacer, pienso, al nacer los perdimos y luego al utilizar nuestros sentidos respecto a esas mismas cosas recuperamos los conocimientos que en un tiempo anterior ya teníamos, ¿acaso lo que llamamos aprender no sería recuperar un conocimiento ya familiar? ¿Llamándolo recordar lo llamaríamos correctamente?»
((PLATÓN, Fedón) En este texto, su autor reflexiona sobre el problema de la adquisición del conocimiento.
1. Exponer las ideas y la estructura argumentativa del texto propuesto.
El texto anterior pertenece al Fedón, un diálogo de Platón sobre la inmortalidad del alma.
En el texto, Platón habla sobre el conocimiento. Antes de nacer, el alma se encuentra en el mundo de las ideas por lo que conoce los modelos según los cuales se organizan los elementos del mundo perceptible. Sin embargo, el alma comete un pecado y baja al mundo de las cosas, quedando prisionera en el cuerpo. Mediante el proceso de la reminiscencia el alma tiene que recordar lo que había olvidado y para ello las cosas le sirven de estímulo. Por tanto, al nacer perdemos el conocimiento y lo vamos recuperando cuando aprendemos.
2. Explicar el problema del conocimiento en Platón y desarrollar sistemáticamente las principales líneas de su pensamiento.
En el Fedón, Platón expone las pruebas de una de las características del alma: su inmortalidad. Una de estas pruebas es la reminiscencia, proceso por el cual el alma, encerrada dentro de un cuerpo, recuerda lo que ya sabía. Las otras pruebas que aporta Platón son la indisolubilidad de lo simple y la ética.
Según Platón, la unión entre cuerpo y alma es accidental:
El alma pertenece al mundo de las ideas o realidad inteligible. Los elementos que pertenecen a este son los objetos matemáticos y las ideas, que son los modelos o arquetipos de la realidad, caracterizadas por ser invariables (puesto que es la verdad y esta es siempre la misma), eternas (ya que no cambian con el tiempo) e inmateriales.
El cuerpo pertenece al mundo de las cosas o realidad sensible, cuyos elementos son las cosas e imágenes. Sus principales características son la materialidad y la corruptibilidad.
Platón explica la diferencia entre estos dos mundos mediante el mito de la caverna (República, libro séptimo).
Para completar el proceso de la reminiscencia, Platón afirma que son necesarios una serie de pasos que vienen explicados en la alegoría de la línea (República, libro sexto):
La alegoría de la línea propone los diferentes pasos que da el alma hasta llegar a su purificación (necesaria para conocer el mundo de las ideas) partiendo desde el mundo sensible.
El primer tramo que el alma debe recorrer es el conocimiento de las sombras, que pertenece a la imaginación y el segundo es el de la creencia o fe, es decir, el conocimiento de los objetos materiales.
Estos dos tramos, pertenecen al mundo sensible y por lo tanto se trata de un conocimiento engañoso, ya que se basa en los sentidos. Tras estos dos tramos, el alma llega al mundo inteligible o verdadero conocimiento.
El tercer tramo es la ciencia discursiva, aquella que viene dada por las entidades matemáticas, y el tramo final, antes de llegar a la purificación, al que solo pueden llegar los sabios, es en el que se capta la verdadera realidad.
Si el alma no llega al último tramo, entonces deberá reencarnarse en otro cuerpo y así sucesivamente hasta que consiga purificarse y conocer de nuevo el mundo de las ideas.
El alma, a su vez, se encuentra dividida en tres partes que Platón explica a través del mito del carro alado (Fedro):
El aúriga representa la parte racional del alma. Ésta se encuentra en la cabeza y la virtud que representa es la prudencia, propia de los gobernantes (los sabios).
La parte irascible está representada por un caballo blanco y representa la fortaleza, propia de los guerreros. Se encuentra en el pecho.
Por último, la parte concupiscible está representada por el caballo negro. En el cuerpo se encuentra en el vientre y representa la templanza. La clase social que posee esa virtud son los trabajadores.
Hay que destacar que para Platón la virtud por ontonomasia es la justicia, ya que armoniza las otras virtudes y por consiguiente las clases sociales.
Sin embargo, algunas de estas teorías de Platón pueden ser refutadas, encontrándose principalmente dos importantes críticas:
3. Relacionar el pensamiento de Platón con su marco histórico, sociocultural y filosófico.
Platón nace en el siglo V antes de Cristo, una época de gran agitación social y política tras las Guerras del Peloponeso. Se trata de una época de corrupción que Platón criticó duramente. Las injusticias de la democracia y la incapacidad de los políticos influyeron notoriamente en el pensamiento de Platón.
Mediante el mito de la caverna, Platón critica la sociedad del momento. En él, el filósofo presenta a unos encadenados, identificados con la sociedad, que viven en un mundo de sombras. Uno de ellos consigue liberarse de las cadenas y salir al mundo exterior y al volver a la cueva para explicar a sus compañeros la verdadera realidad, estos no le creen e intentan matarle debido a que siguen siendo prisioneros. El hombre que consigue salir de la caverna y ver el mundo exterior representa al filósofo, más concretamente a Sócrates, maestro de Platón.
Sócrates es un filósofo que busca el concepto universal para las cosas e intenta restablecer el valor del lenguaje y la comunicación. Sócrates surge como reacción a los sofistas, quienes por dinero enseñan grandes discursos para acceder al gobierno.
Los sofistas, por interés económico, afirman que la verdad universal no existe, es decir, esta depende del emisor. Se caracterizan por caer en el escepticismo (no podemos conocer nada con certeza) y el relativismo. Según los sofistas, las leyes morales son fruto de una convección de la sociedad. surge entonces el conflicto entre fisis y nomos:
Los sofistas denominaron nomos al conjunto de instituciones y normas de los seres humanos que son fruto de una convección, no tienen fundamento en la naturaleza o fisis, la cual poseía sus propias leyes y que no podían ser conocidas por el ser humano.
A diferencia de ellos, Sócrates cree que existe la verdad universal (no relativismo) y para enseñarla utiliza el método socrático que se desarrolla a través del diálogo. Sócrates será una importante influencia en la filosofía platónica.
Posteado por: sandriic en: 12 octubre 2009
El intelectualismo moral es una doctrina defendida por Sócrates por la que identifica la forma de obrar con el conocimiento.
Si una persona hace el mal es porque no conoce el bien, el ignorante, de manera que nadie obra mal queriendo. Por tanto la educación es el pilar básico de la moral. Según Sócrates, no debe haber prisiones para castigar a los que obran mal, sino escuelas donde se eduque a las personas para que puedan hacer el bien.
Para llegar al intelectualismo moral, Sócrates propone un diálogo que consta de tres partes:
Posteado por: sandriic en: 12 octubre 2009
Para estudiar el conflicto entre estos dos términos, primero vamos a definirlos:
Los sofistas consideraban la physis y el nomos como términos opuestos e incompatibles. Al distinguir por primera vez entre la natural y lo que era producto de los acuerdos humanos terminaba poniendo en entredicho las leyes de la comunidad. De esta forma se diferenció el derecho positivo del derecho natural.
La afirmación de que las leyes son producto de una convención humana supuso la aparición de una nueva idea: las leyes no son algo que tiene que ser obedecido necesariamente, sino que incluso deben ser rechazadas en la medida en que sean contrarias a la naturaleza.
Después de los sofistas, la moral ya no podía extraer su justificación de los dioses o de valores absolutos, sino que tenía que buscarla en el análisis crítico y argumentado de los problemas que plantea la vida en sociedad.